IGLESIA DE SANTA CATALINA, ALZIRA
Descripción
Iglesia parroquial de Santa Catalina en Alzira, Bien de Interés Cultural. Es una muestra del estilo gótico valenciano de reconquista. Está situada en el centro de la villa, actual plaza de la Constitució, antes de Santa Catalina. Fue construida sobre el solar de la mezquita mayor, remodelada posteriormente en 1531 y reedificada al gusto de la época en 1681. El arquitecto responsable de la obra barroca es Juan Pérez Castiel.
Permanecen como elementos góticos los contrafuertes destacados y los restos de arcos torales. El templo sufrió un incendio en 1936, al inicio de la Guerra Civil, y perdió su archivo y un importante fondo de esculturas y pinturas, entre las que cabe lamentar obras de los monasterios de la Murta, Franciscanos y Capuchinos custodiadas en su interior desde la desamortización.
Estilísticamente se encontraría dentro de un eclecticismo neoclásico barroco.
De su exterior destaca esta portada con columnas helicoidales salomónicas. El autor es Gaspar Días. La puerta, labrada en piedra, es similar a la de San Andrés de Valencia. Cuenta con soga a tres hiladas de laurel, hasta llegar al collarín con panitel compuesto. Remate con ábaco de un segundo cuerpo, con arquitrabe de 3 ménsulas y adorno vegetal. El frontón de dintel tiene un escudo alegórico de la Santa Caterina. En el último cuerpo se sitúa el escudo de la Villa de Alzira.
Santa Catalina es un templo con una única nave, con cubierta a dos aguas. En su interior, cuenta con planta basilical y estructura gótica, con marcados contrafuertes y altares en los nichos. Destaca la cúpula interior, inicialmente pintada por el artista de Alzira Tomás Parra.
En las capillas laterales encontramos retablos de Tomás Vergara, iniciados en 1702.
Capilla de la comunión, proyecto original de 1776 del arquitecto Vicente Gascó.
En el testero del templo se levantan unas descomunales columnas salomónicas y monumentales terracotas de los Santos de la Piedra, San Cristóbal y San Roque.
Retablo neobarroco en el presbiterio, de Elias Cuñat, con los relicarios de los santos patrones y una gran tela de F. Camilo (San Félix Cantalici).
Cúpula pintada por J. Cabañnes (1946-47), remarcada por pares de arcos torales con escenas alegóricas de la historia de Alzira.
Entre sus esculturas destaca una maternidad barroca, con importantes daños por la riada de 1982, y obras de Antonio Ballester S. Inmmaculada, S. Antoni y el paso procesional del Santo Sepulcro, y el Ecce Homo de Octavi Vicent.
